La integración audiovisual está viviendo una transformación similar a la que experimentaron las infraestructuras IT hace años: el paso de sistemas dedicados a entornos conectados en red.
En este contexto, el Audio sobre IP (AoIP) se ha convertido en una de las tecnologías clave para diseñar sistemas de audio profesional más flexibles, escalables y fáciles de gestionar. Gracias a protocolos como Dante, hoy es posible distribuir cientos de canales de audio digital a través de una red Ethernet estándar, simplificando tanto la instalación como el mantenimiento de las infraestructuras audiovisuales.
Esta evolución está impulsando la adopción del AV sobre IP en hoteles, centros educativos, edificios corporativos, espacios comerciales y grandes infraestructuras de transporte. No se trata de una tendencia puntual: según el último informe de mercado de AVIXA, se prevé que el mercado global Pro AV alcance los 402.000 millones de dólares en 2030, impulsado en gran medida por la transición hacia arquitecturas basadas en IP y por la creciente convergencia entre los entornos audiovisuales y las redes IT.